Despiertas
y ya no es el mar
el susurro,
son tus latidos
y buscas
un sonido igual
a aquel mar
de la tranquilidad.
De noche en un sueño
te refugias,
porque eres un niño
perdido.
martes, mayo 30, 2006
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario